miércoles, 2 de mayo de 2018

Cómo comunicar una mala noticia

La vida está llena de momentos felices, alegres, intensos. Cuando nos sentimos así es fácil expresar nuestros sentimientos, transmitir la razón que nos produce ese bienestar, comunicar nuestras emociones positivas. Sin embargo todo cambia cuando el momento o suceso es negativo o produce un tremendo malestar. El desenamoramiento, la muerte, la enfermedad, un despido, son ejemplos de este tipo de momentos en la vida que nos cuesta tanto comunicar. Los momentos de cambio pueden producir miedo a lo desconocido y pueden ser también considerados como negativos, y esta mala interpretación se maximiza cuando el cambio es radical o brusco.

domingo, 28 de enero de 2018

El maltrato infantil

Hace días leía un artículo sobre maltrato doméstico, en concreto sobre maltrato a la mujer (todos sabemos que los hombres nunca nunca sufren maltrato por parte de la mujer, siempre es al revés... estoy siendo irónica por supuesto). Empecé a pensar en lo simples y frívolos que podemos llegar a ser cuando nos dejamos llevar por corrientes de pensamiento sin poner en duda absolutamente nada. Señoras y señores, el maltrato físico es horrible. Lo es. No tiene peros ni discusión posible. El maltrato psicológico sin embargo no se queda atrás y es muchísimo más aceptado, defendido, sutil, tolerado y silencioso que el físico. Tan silencioso como todas las mujeres y hombres que lo sufren. Tan silencioso como quienes lo practican. Pero todavía más silencioso es el maltrato en general cuando quienes lo sufren son niños.
Un niño es casi por definición inocente e indefenso. No tiene aún la identidad formada ni las capacidades cognitivas desarrolladas, ¿Cómo va a identificar lo que les ocurre? ¿Cómo va a denunciarlo? ¿Qué va a entender, deducir o relacionar si no tiene siquiera la capacidad para ello? Ellos sufren y punto. Y punto.

lunes, 22 de enero de 2018

El proceso de DUELO

Uno puede sentirse tremendamente estable psicológicamente hasta que le toca afrontar una situación de pérdida. Esta situación brusca y traumática, puede ser real o imaginaria, objetiva o subjetiva, pero desencadena una serie de respuestas emocionales comunes a todas las personas: estas respuestas conforman el proceso de duelo.
Ejemplos de situación de pérdida pueden ser la muerte de un ser querido, la pérdida de un empleo, la ruptura en una relación, etc.

El proceso de duelo se compone de varias etapas, y si estas etapas se desvían significativamente, el proceso normal se convertiría en un duelo patológico, en el cual las personas sufren consecuencias psicológicas moderadas o graves, las cuales afectan a la vida diaria y necesitan ser urgentemente tratadas. Es por ello que hoy escribo este artículo, para enfatizar la importancia de ir pasando por todas y cada una de las siguientes etapas, y la relevancia de un acompañamiento terapéutico a las personas que están pasando por esos momentos de crisis vital para que consigan superar el proceso con éxito.